Jessica Delgado nos cuenta por qué es tan importante entrenar durante el embarazo.

¿CUÁNDO EMPEZAR Y FINALIZAR EL ENTRENAMIENTO? 

Si estás acostumbrada a entrenar puedes seguir entrenando desde el 1er trimestre,  siempre y cuando un profesional adapte tu entrenamiento a la fase de embarazo y  a tu perfil.  

Hasta el momento del parto puedes estar entrenando, además se desaconseja  estar encamada el día del parto, siempre y cuando te hayas mantenido activa  durante el embarazo, pero es importante que tu entrenamiento esté adaptado a  esa fase del embarazo, ya que, en los últimos días cobra más importancia el  trabajo de movilidad que el trabajo de fuerza, sin dejar de lado este. 

¿EL ENTRENAMIENTO ME VA HA CAUSAR UN PARTO PREMATURO?

El entrenamiento no se asocia con: 

– Aborto 

– Parto prematuro 

– Bajo peso al nacer 

– Mortalidad prenatal  

– Ruptura de membrana 

– Inducción o complicaciones de parto.

Se ha demostrado científicamente que el entrenamiento adaptado al trimestre y a  la mujer no tiene contraindicaciones, al contrario produce beneficios tanto para el  feto como para la futura mamá y además, disminuye la sintomatología (Mata, F et  al,. 2010, pp.69). Para ello, es importante que el entrenamiento este supervisado y  planificado por un especialista en entrenamiento y embarazo, ya que, antes de  comenzar a entrenar es necesario que se conozca tu situación, el tipo de  embarazo y si tienes permiso médico, entre otros muchos aspectos que el  entrenador ha de conocer antes de planificar el entreno. Por este motivo, se ha de  tener una pequeña entrevista con el entrenador y este ha de facilitar un  cuestionario de salud con las contraindicaciones absolutas y relativas.  Independientemente de tu estado físico, existen unas contraindicaciones de carácter absoluto que te invalidan para la práctica física, por el riesgo para tu  salud y la del feto. Por otro lado, hay otras contraindicaciones de carácter relativo  que exigen un exhaustivo permiso y control médico para que la futura mamá  pueda realizar cualquier programa de actividad física (American College of  Obstetricians and Gynecologists, 2002). 

¿Qué tipo de entrenamiento es el ideal y a qué intensidad?

El ejercicio de carácter aeróbico de intensidad moderada es el más adecuado  para ser practicado durante la gestación (Barakat, 2002). El fundamento principal  para elegir este tipo de programa está apoyado en evidencias científicas que  confirmar que con la práctica regular de ejercicio aeróbico moderado se pueden  producir mejoras tanto en el estado físico general materno como en los resultados  del embarazo sin comprometer el bienestar materno-fetal (Mottola & Wolfe, 2000). 

Además el entrenamiento de fuerza tiene un componente muy importante dentro  del entrenamiento, y es que la mujer durante el embarazo su cuerpo va a sufrir  desequilibrios musculares debido a los cambios morfológicos. Por este motivo es  importante llevar a cabo dentro del entrenamiento una parte de fuerza donde se  trabaje esa compensación muscular. Hay que romper con el mito de que se  desaconseja cualquier ejercicio de fuerza durante el embarazo (Guillermo P, et al,.  2013). 

¿Qué beneficios aporta el entrenamiento?

Para el bebé: 

1. Mejor desarrollo psicomotor. 

2. Mayor desarrollo de la agilidad. 

3. Mayor lenguaje oral en niños mayores de 3 años. 

4. Mejor desarrollo neurológico. 

5. Bebe óptimo de peso.  

6. Previene problemas de hipoglucemia neonatal.

Para la mamá: 

1. Previene apariciones de varices. 

2. Facilita la colocación y encaje del bebé. 

3. Mejor parto (previene el riesgo de cesárea) y mejor recuperación.

4. Evita el malestar. 

5. Alivia dolores lumbo-pélvicos. 

6. Previene y mejora la hipertensión. 

7. Aumenta el nivel de líquido amniótico. 

8. Mejora la viabilidad de la placenta. 

9. Mejora la maduración nerviosa del feto. 

¿Cuándo parar de entrenar?

Es conveniente que antes de comenzar el entrenamiento tu entrenador te informe  de cuáles son las consideraciones importantes que tienes que tener en cuenta  para llevar a cabo un correcto entrenamiento y además, informarte de las señales  que en caso de sentir alguna el entrenamiento se tendrá que finalizar. 

Existen también una serie de síntomas que pueden aparecer que te obligarán  a suspender automáticamente el ejercicio físico que estés realizando. 

Es importante mantenerse activa pero también tienes que conocer cuáles son las  señales que tienen que hacer parar tu entrenamiento. En caso de que sientas  alguno de ellos, para inmediatamente el entrenamiento y consulta a tu médico o  ginecólogo, además de avisar a tu entrenador.

A continuación, te señalo 7 de las  señales más importantes: 

1. Dolor de cabeza o mareos que no se recuperan tras descansar.

2. Sangrado vaginal 

3. Disminución del movimiento fetal. 

4. Dolor de pecho. 

5. Debilidad muscular o falta de aliento que no se recupera tras descansar.

6. Contracciones uterinas dolorosas más de 6/8 por hora. 

7. Pérdida de líquido amniótico. 

REFERENCIAS: 

∙ American College of Obstetricians and Gynecologists. (2002, enero). Exercise during pregnancy and the postpartum period. Committe Opinion Nº 267.  Obstet Gynecol, 99, 171173 

∙ Barakat, R. (2002). Influencia del trabajo aeróbico programado  en el desarrollo de la gestación. Parámetros maternofetales. Tesis doctoral,  Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el DeporteINEF,  Universidad Politécnica de Madrid.

∙ Guillermo P,; Juan R,; Víctor S. (2013). Ejercicio físico de fuerza durante el  embarazo y postparto. Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y  Salud.  

JESSICA DELGADO SANTOS

Graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad Autónoma de Madrid.

Entrenadora personal especialista en embarazo y post-parto.

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